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Horacio Guarany

El hombre que con el tiempo llegó a ser Horacio Guarany nació  el 15 de mayo de 1925 en la localidad de Las Garzas, Provincia de Santa Fe. Su nombre de nacimiento era Eraclio Catalín Rodríguez Cereijo.

Su madre, Feliciana Cereijo de Rodríguez, había nacido en León (España). El padre, Jorge Rodríguez, era un indígena correntino que trabajaba como hachero de la empresa británica La Forestal cuando el 15 de mayo de 1925, cerca de Guasuncho o de Intillaco, en pleno monte del Chaco Austral, nació el antepenúltimo de 14 hermanos, Eraclio Catalín, aunque fue anotado en la cercana localidad de Las Garzas.

Eraclio pasó su infancia en Alto Verde (distrito que actualmente forma parte de la ciudad de Santa Fe). De niño gustaba de la música, del canto, y aprendió a guitarrear con el maestro Santiago Aicardi. En 1943 viajó a Buenos Aires a intentar algo con el canto. Vivió en una pensión, y cantaba en el Barrio de la Boca, en el boliche La Rueda, sobreviviendo. Trabajó luego embarcado de cocinero, y también como foguista.

Se inició con la Orquesta de Herminio Giménez, cantando música paraguaya y en idioma guaraní. En 1957 debutó en Radio Belgrano de Buenos Aires, consiguiendo que su interpretación de “El mensú” (de los hermanos Ramón Ayala y Vicente Cidade), se difundiera en las estaciones de radio.

Fue pionero del Festival Nacional de Cosquín en 1961. De ese, el más importante de los festivales folclóricos argentinos, Horacio Guarany se convirtió rápidamente en un clásico, año tras año, con composiciones suyas como “Guitarra de medianoche”, “Milonga para mi perro”, “La guerrillera”, “No sé por qué piensas tú”, “Regalito” o “Si se calla el cantor”, que se iban volviendo muy populares.

Muchas de sus célebres composiciones musicales acompañaron las letras del gran poeta tucumano Juan Eduardo Piatelli, canciones como “Canción del perdón” o “No quisiera quererte», entre tantas otras.

Después del derrocamiento de Juan Domingo Perón (1955) se afilió al Partido Comunista, participando de sus actos partidarios.

En 1972 filmó su primer largometraje, “Si se calla el cantor”, con Olga Zubarry, sobre el triunfo de un cantante luego de malas experiencias.

En 1974, dirigido por el mismo director, Enrique Dawi, filmó “La vuelta de Martín Fierro”, con Onofre Lovero, un relato de la vida de José Hernández y de su obra más importante.

Ese mismo año recibe amenazas de muerte, atentados con bombas, de parte del grupo parapolicial Triple A (Alianza Anticomunista Argentina); es conminado a abandonar el país en 48 horas, y en diciembre inicia ese obligado exilio. Primero se instala en Venezuela, luego en México y finalmente en España.

Ya en 1976, la dictadura militar hace desaparecer todos sus discos, además de censurar la difusión de algunas canciones suyas, como “La guerrillera” o “Coplera del carcelero”, entre otras.

Retorna a la Argentina en diciembre de 1978, y el 20 de enero de 1979 le ponen una bomba en su casa de la calle Manuel Ugarte, en Buenos Aires; decidió permanecer en Argentina, aunque debió realizar espectáculos sólo en el interior del país.

Con el retorno de la democracia, en diciembre de 1983, vuelve a brindar recitales y presentaciones televisivas.

En 1985 le otorgan el Premio Konex de Platino como el más importante cantante masculino de folklore de la historia en Argentina.

En 1989 apoyó la candidatura presidencial de Carlos Saúl Menem, que era su amigo personal. Afirmó haberle dicho: “Carlitos, yo sé que vos no nos vas a defraudar”, y que de ahí salió la frase publicitaria que promovió a este político. Sin embargo, en reiteradas ocasiones Guaraný aclaró que no fue menemista ni apoyó las medidas liberales de los años noventa.

En 1987 actuó en la Fiesta Nacional de la Tradición Frente al Mar, en Miramar (provincia de Buenos Aires).

En 1989 adquirió una finca en Luján, a la que llamaba “Plumas Verdes”. Según explicó él mismo en su libro de memorias (“Memorias del cantor”), la llamaba así porque queda “en el regocijo del loro”. El humor pícaro y permanente de un hombre de pueblo que nunca renegó de serlo. En esa finca, cercana a la Basílica de Luján, el viejo disfrutaba de mucha arboleda añosa, y frutales.

En 2007 filma “El grito en la sangre”, dirigido por Fernando Musa y actuando junto a Abel Ayala, Florencia Otero y Roberto Vallejos. La película está basada en la novela “Sapucay”, del propio Guarany.

Siguió con su arte y oficio de cantar y de escribir. El 24 de octubre de 2009 hizo su último recital en el Luna Park, pero no estaba despidiéndose del público, sino solamente se despidió de ese estadio de boxeo que lo vio más de 20 veces lleno en su carrera.

En febrero de 2012 realiza una tetralogía, contando su vida en forma musical en el Teatro ND Ateneo, de Buenos Aires, con 4 conciertos.

En 2013 recibe un premio del Congreso de la Nación Argentina.

En 2014 recibe el Premio Konex a la trayectoria.

En 2015 vuelve a cantar en el Festival de Doma y Folclore de Jesús María, provincia de Córdoba. Tenía ya 89 años y en esa presentación recibió al Chaqueño Palavecino como invitado, y cantaron juntos.

Durante su extensa labor musical grabó y publicó muchos álbumes de canciones, entre ellos: “Horacio Guarany” (1957, que fue su primer disco), “Folklore de gala” (1958), “Cuando el grito se hace canto” (1963), “Canta Martín Fierro” (1964), “Pampa adentro” (1965), “El corralero” (1966), “Tierra caliente” (1968), “El gaucho” (1969), “El potro” (1970), “Ídolo del pueblo” (1971), “El poeta de la amistad y el vino” (1972), “El toro” (1972), “Si se calla el cantor” (1972), “Guitarra, vino y rosas”, (1973), “Recital a la vida” (1973), “Horacio Guarany en España”, de 1975 (editado luego en Argentina como Volveré en un canto), “Luche, luche” (disco originalmente editado en España, en 1977), “Aquí en mi tierra” (1980), “De mis tiempos viejos” (1981), “Memorias del viento” (1981), “Cuando estábamos lejos” (1984), “Por darme el gusto” (1987), “Entre gallos y medianoche” (1988), “Horacio Pueblo Guarany” (1990) “40 años con el canto” (1996), “Canta al Paraguay” (2002), “Cantor de cantores” (2003), “Con mis amigos” (2007).

También publicó varios discos que testimonian presentaciones en vivo, como “Recital Luna Park 1984” (álbum doble publicado en 1985), y “En vivo en el Ópera” (álbum doble grabado en este teatro de Buenos Aires.

Con las gran cantora Mercedes Sosa compartieron la publicación de dos discos simples (los chiquitos, que solían tener sólo 2 temas, uno de cada lado: “Si se calla el cantor / Guitarra de medianoche” (1973) y “Recital al cantor / Canoítas tristes” (1974).

Ya años antes había grabado otro de esos discos singles con otro cantautor importante: César Isella. Fue con los temas “Padre del carnaval / Se lo llevó el carnaval”, en 1966.

Con Soledad Pastorutti grabaron el álbum “Sole y Horacio juntos por única vez” (2002).

También, desde hace décadas, se fueron publicando muchos álbumes recopilatorios de las grabaciones de Horacio Guarany.

De su faceta de escritor, no tan conocida, quedaron las novelas “Las cartas del silencio”, “Sapucay” y “El loco de la guerra” (de la que grabó una versión en casete). También, “El indio sin malón”, que tuvo una versión como telenovela en primetime del Canal 9 de Alejandro Romay. “Memorias del cantor” fue su autobiografía.

Hombre de una potente voz sobre el escenario, y de mucho y buen chamuyo fuera de escena, Guarany solía brindar declaraciones muy particulares en cada uno de sus reportajes. “Me provoca mucha vergüenza -dijo, sobre una distinción que le habían ofrecido-. El único homenaje que vale es el que me hace el pueblo, llenando plazas, clubes, teatros, durante más de 60 años. Rechazo los homenajes”.

Se convirtió en leyenda la magnificación de su gusto por el buen vino, con varias anécdotas curiosas yirando por ahí. Sobre esto el hombre se expresó así: “Guarany nunca chupó. Guarany toma. Me pueden ver entonado, pero borracho, jamás”.

A finales de 2015 se publica “Horacio Guarany, toda una vida”, una extensa y documentada biografía del cantor, escrita por Roy Stahli. En abril de 2016 es presentada oficialmente en la Feria Internacional del Libro de nuestra ciudad.

En septiembre de 2015 permaneció por varias semanas en la terapia intensiva de la Fundación Favaloro, debido a una insuficiencia cardíaca. Desde entonces redujo su actividad artística; por ejemplo, debió cancelar su anunciada presencia en el Festival de Doma y Folclore de Jesús María de 2016. Es que con tan avanzada edad, los problemas de salud aparecen más a menudo y se le iban acumulando. Los problemas cardiovasculares que arrastraba desde un tiempo antes eran bastante serios.

Por la misma época del famoso festival cordobés, en enero del año pasado el cantor fue internado en un centro médico de la ciudad de Buenos Aires por un problema de próstata.

Horacio Guarany falleció el 13 de enero de 2017, a causa de un paro cardiorrespiratorio, en su casa de la ciudad bonaerense de Luján. Tenía 91 años. Sus restos fueron sepultados al día siguiente en el Jardín de Paz Oeste.

"Las enfermedades no lo ayudaban a seguir. Horacio trataba de recuperarse, de ponerse bien -contó más tarde Rubén López, representante del cantor, en diálogo con Radio Mitre-. El cuerpo quería otra cosa y su cabeza iba por otro lado. Así es la vida. Pero no le tenía miedo a la muerte. Siempre decía que la muerte justifica la vida”.

Con su salud deteriorada en los últimos meses, Guarany se había realizado chequeos en la Fundación Favaloro la semana anterior a su muerte y, aunque su estado general era delicado, la familia no esperaba este desenlace en forma inminente porque su salud no estaba muy mal. De hecho, el 12 de enero había estado trabajando en un nuevo proyecto editorial con su biógrafo Roy Stahli, y el músico compartió fotos de ese encuentro con amigos cercanos.