Los nuevos padres

por:  Lic. Mónica Cersósimo - psicóloga (M.N. 16566)

Los padres de antes eran diferentes a los de ahora, o los padres de ahora son diferentes a los de antes. Entre el antes y el ahora hay un tiempo o período de transición en el cual se van produciendo cambios. También los hijos, y las necesidades de los mismos, son diferentes.

En la “escuela de la vida” los padres van aprendiendo a ser padres con sus propios hijos.

De a poco, el rol del padre y de la madre fueron transformándose: el pdre tradicional, distante, autoritario y afectivamente autárquico, que delegaba en su mujer la atención y la educación de los hijos, empieza a relacionarse con ellos de otro modo, así como también la madre va dejando de ser exclusivamente ama de casa para incursionar en otros ámbitos, inclusive en el laboral, y colabora muchas veces activamente en la economía del hogar.

Los esposos comparten el cuidado y la educación de los hijos con una actitud mucho más democrática. Cambiar al bebé, tender la mesa o ir a buscar a los chicos al colegio son, entre otras, actividades compartidas: papá ya no es más el “señor malo” que llega a la noche para retar al nene que se portó mal, sino el hombre afectuoso que quiere compartir junto con su esposa y sus hijos un momento de amor y de encuentro.

Hoy mamá y papá saben escuchar a sus hijos, aclarar sus dudas, jugar con la computadora y participar activamente en los eventos escolares y, en ocasiones, ser actores en las fiestas infantiles.

Esta comunión entre padres e hijos fortalece el sentido de familia, tan importante en estos momentos difíciles que nos toca vivir. En un ámbito donde cada uno es respetado y tenido en cuenta, los hijos crecen sin temores.

La familia ideal no existe, pero sí el ideal de familia, aquella a la que todos deseamos pertenecer. Empecemos a construirla.

 

 

 

 

 

 

 

 

pbc1vG02  publica...............c12