Datos útiles sobre Alimentación

  La almendra   

 

La almendra es un alimento con propiedades sorprendentes

 

La almendra es la semilla del árbol “Prunus dulcis”, conocido como almendro.

Si bien el árbol es originario de Medio Oriente, actualmente está diseminado por el mundo, y es Estados Unidos el mayor productor de almendras.

La semilla (parte comestible del almendro) es alargada, blanda, recubierta de una piel marrón y fibrosa. Es relativamente crujiente, de sabor muy suave, un poco dulce. No es ácida, sí es oleosa, poco aromática cuando está cruda, pero su sabor y aroma se vuelve mucho más intenso cuando se tuesta.

Perfil nutricional de la almendra

Teniendo como medida un puñadito de alrededor de 28 gramos , este fruto seco contiene:

Además, contiene vitamina B2 (riboflavina), fósforo, y buena cantidad de cobre.

De las calorías de la almendra, un porcentaje de entre el 10 y el 15 % no son absorbidas por el cuerpo porque la grasa es de difícil acceso y se descompone.

Debe tenerse en cuenta que las almendras también poseen un contenido importante en ácido fítico, una sustancia que enlaza a ciertos minerales y evita que sean absorbidos. Así, la cantidad de hierro, zinc y calcio que puede conseguirse de este fruto se ve reducida. El ácido fítico, que se encuentra en la fibra de leguminosas y granos, es el ingrediente principal responsable de la prevención del cáncer de colon y otros cánceres, según estudios científicos hechos por investigadores en el año 2000, aunque esto no se ha comprobado en estudios más recientes.

Los antioxidantes son sustancias que protegen al organismo del daño oxidativo, el cual contribuye al envejecimiento y a varias enfermedades. Estas sustancias están presentes en la parte marrón (la piel) que recubre las almendras. Por esto, las almendras peladas a las que se les remueve la cáscara no son una buena elección desde el punto de vista de la salud.

El consumo de almendras junto con las principales comidas del día también redujo algunos marcadores de daño oxidativo, al menos en una investigación.

La vitamina E también está dentro del grupo de los antioxidantes, y protegen a las membranas celulares del daño oxidativo. Las almendras están  entre las mayores fuentes de vitamina E del mundo. Son varios los estudios que vinculan un mayor consumo de vitamina E con una menor incidencia de enfermedades cardíacas, cáncer y Alzheimer.

En general, todos los frutos secos son bajos en carbohidratos y a la vez altos en grasas saludables, proteínas y fibras. Esto los hace un alimento clave para diabéticos. Las almendras están entre los frutos secos, pero respecto de esto tienen además un plus: el contenido alto de magnesio. Este mineral interviene en muchos procesos orgánicos. El control del azúcar en sangre es uno de los procesos.

La ingesta diaria recomendada de magnesio es de 310 a 420 miligramos. Cincuenta gramos de almendras aportan casi la mitad: alrededor de 150 mg.

Se da que entre el 25 y el 38 % de las personas con diabetes tipo 2 tienen una ingesta deficiente de magnesio. Si se corrige ese problema, se logra bajar bastante los niveles de azúcar en sangre, y mejora la función de la insulina.

Las almendras podrían ser muy útiles para prevenir el síndrome metabólico y la diabetes tipo 2, problemas de salud muy extendidos en el mundo actual.

También, algunos estudios han mostrado que corregir los niveles bajos de magnesio puede llevar a importantes y necesarias reducciones en la presión sanguínea.

La piel de las almendras es rica en polifenoles antioxidantes, los cuales previenen la oxidación del colesterol, algo que apareció en estudios de laboratorio y sobre animales. Las almendras, además, ayudan a bajar los niveles de colesterol LDL en la sangre.

En un estudio realizado en humanos, tomar almendras como snack bajó los niveles de colesterol LDL oxidado. Esto debería reducir las probabilidades de sufrir problemas del corazón a largo plazo.

Las almendras son bajas en carbohidratos pero altas en proteínas y fibras, por lo que elevan la saciedad y ayudan a reducir la ingesta de calorías.

La almendra es una de las pocas fuentes de proteínas vegetales que contiene arginina, un aminoácido esencial para los niños.

La almendra posee una cantidad importante de fibra soluble, alrededor del 10%. Esto hace que ayude a estimular los movimientos intestinales. Esto permite aumentar el volumen de los excrementos y diluir así el ácido biliar, lípidos y esteroles, haciendo que disminuya el riesgo cancerígeno de éstos en el colon.

La dosis que se suele recomendar de almendras para una persona sana es de unos 25 gramos al día (unas 20 unidades). Especial recomendación tiene para niños, por su riqueza en calcio y proteínas; para vegetarianos, por su aporte en hierro y proteínas. También ayuda a las personas aquejadas de hipercolesterolemia (colesterol LDL alto). Y también hace aportes importantes en casos de osteoporosis, déficit de peso, diabetes e intolerancia a la lactosa.