Datos útiles sobre Alimentación

  La importancia de los minerales para nuestro organismo 

Los minerales intervienen en la formación de los huesos, dientes, hemoglobina. Aquí resumimos las características de los principales minerales que nuestro organismo necesita para su buen funcionamiento.

Calcio. Forma huesos y dientes, previene la osteoporosis. Las fuentes naturales de calcio son los lácteos, sardinas, almendras.

Hierro. Previene la anemia. Forma parte de la hemoglobina de los glóbulos rojos que tiene como función transportar el oxígeno en el organismo. El hierro está presente fundamentalmente en las carnes rojas, hígado, morcilla, damascos secos. El consumo de carne vacuna tres veces a la semana y un bife de hígado 1 vez, será buen aporte de calcio. Los jugos cítricos, alimentos ricos en betacarotenos, zanahorias o batatas, mejoran la absorción del calcio; mientras que cereales integrales, té y espinaca la reducen.

Magnesio. Equilibra el sistema nervioso central. Importante para el mantenimiento y desarrollo de huesos y dientes fuertes. Se lo encuentra en cereales integrales, germen de trigo, frutos secos, semillas. Seguir una dieta rica en calcio y evitar espinaca, alcohol en exceso y diuréticos.

Manganeso. Importante para el crecimiento, formación de tejidos y huesos, y en la coagulación de la sangre. Frutas secas, té, cereales integrales, huevo, verduras de hoja son fuente de manganeso.

Potasio. Controla la acumulación de agua en los tejidos, regula el ritmo cardiaco y ayuda a reducir la tensión arterial. Fuentes de potasio son frutas secas, banana, cítricos y verduras. Ensaladas con el agregado de legumbres (porotos, lentejas, etc.) y 3 nueces por día son buenas formas de incorporar este mineral.

Flúor. Previene caries, fortalece el esmalte dental y otorga resistencia a los huesos. Lo aportan té, mariscos, algas, pescado.

Selenio. Potente antioxidante que previene el cáncer, enfermedades cardiacas y la infertilidad masculina. Se encuentra en cereales integrales, semillas, mariscos, carne, nueces.

Fósforo. Interviene en el almacenamiento de la energía en el organismo. Se lo encuentra en carnes y huevos. Carne blanca o roja o huevo con ensalada de vegetales, semillas de girasol o lino y almendras o nueces, son buena comida para incorporar fósforo a nuestro organismo.

Cromo. Estimula la función de la insulina, hormona que participa en la regulación de la glucosa en sangre, de ahí su importancia para los diabéticos. También interviene en el crecimiento. Fuentes de cromo son: carne, cereales integrales, legumbres, frutos secos, mariscos.

Los minerales no aportan calorías. Deben ser aportados por los alimentos, ya que el cuerpo no los fabrica; con una alimentación equilibrada no será necesario recurrir a medicamentos para suplementar minerales. Sólo habrá que recurrir a suplementos en caso de embarazo, lactancia, quienes practican deportes con regularidad, por enfermedades crónicas, adicciones (tabaquismo, drogadicción, alcoholismo).

Una dieta rica en minerales puede formarse con un desayuno con infusión con leche o yogur, pan integral con semillas de sésamo; almorzar con carne blanca o roja con ensalada de vegetales o verduras cocidas con germen de trigo, pan negro; merienda: infusión con leche o yogur, cereales con frutas secas (pasas de uva, higos, etc.); y la cena conformada con arroz integral o pastas con agregado de germen de trigo y salvado de avena, pan negro, fruta, licuados de fruta.