Datos útiles sobre Alimentación

  El sésamo  

Sésamo:  semilla de bondad

Los especialistas en nutrición recomiendan la inclusión de semillas en las dietas, por el rol importante que pueden cumplir en nuestro organismo. Muy importante es la semilla de sésamo, el que, gracias a sus propiedades nutricionales, está recomendado en personas que llevan a cabo una alimentación vegetariana, sin carnes.

Esta semilla es pequeña y su sabor es muy suave, por lo que se puede incorporar al pan y a cualquier comida, sin alterar su sabor.

Posee buena cantidad de proteínas, además de ser rica en metionina, uno de los aminoácidos esenciales. Contiene grasas de las denominadas “buenas” porque son insaturadas; junto a su contenido en lecitina contribuye a reducir los niveles de colesterol en sangre. Su aporte en lecitina supera en cantidad a la soja.

El contenido de calcio de las semillas de sésamo supera casi 10 veces al de la leche de vaca, siendo de mucha más fácil asimilación e indicada para madres lactantes, en la menopausia y en la niñez, porque interviene en la formación de huesos y dientes. 100 gramos de sésamo integral contienen 1.500 miligramos de calcio; otros minerales que posee el sésamo es hierro, que desempeña numerosas e importantes funciones en el organismo, y zinc, que participa en el metabolismo de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas.

Las semillas son ricas en fibra, por lo que resultan beneficiosas para la regulación de la función intestinal, corrigiendo la constipación.

La forma más común de adquirir y consumir el sésamo es como semillas. Se recomienda consumir las semillas de sésamo crudas. Pueden añadirse a gran variedad de platos; espolvoreadas sobre frutas (excepto cítricos), en ensaladas y en platos de pasta o arroz. La cantidad aconsejada es de 2 cucharadas soperas diarias de semilla integral molida. 

Pueden ser incorporadas a cualquier ensalada o espolvoreadas sobre cualquier plato caliente, ya sean pastas, sopas, arroz, quinoa, guisos, etc.; y en preparaciones dulces como galletitas, masitas, panes, budines y tortas.

Además, se puede consumir sésamo en forma de aceite y en pasta, en preparaciones como Tahine o manteca de sésamo (se usa como reemplazo de la  manteca o margarina, por ser de características similares), Hummus (sésamo con pasta de garbanzos y condimentos) (ver pág. 15 de nuestra anterior edición) y el Halva (Tahine con miel de abejas). De su pasta también es posible obtener “leche de sésamo”.

"Leche" de sésamo: Dejar las semillas en remojo 250 g de semillas de sésamo blanco durante 3 horas o más; es mejor utilizar agua filtrada cuando el contenido de cloro o metales del agua potable es alto. Luego desechar el agua y lavar en colador. Procesar las semillas con un poco del agua (puede ser con licuadora); luego agregar 800 ml de agua; puede ser 1 litro si se desea consistencia más liviana. Se puede tomar así o filtrar la parte sólida. La preparación dura 2 a 3 días en heladera.

El sésamo se recomienda para tratar y prevenir la osteoporosis, debilidad ósea, pérdida del cabello, debilidad pulmonar, disminuir las caries y encogimiento de las encías.

Se sugiere frente a problemas nerviosos: agotamiento, estrés, pérdida de memoria, depresión, irritabilidad, insomnio, ya que fortalece el sistema nervioso.

Por sus antioxidantes, el sésamo, inhibe el desarrollo de células cancerígenas; retarda el envejecimiento celular, prolongando la vida útil de las células; elimina los radicales libres, interrumpiendo procesos de oxidación celular; posee acción antiparasitaria; actúa contra hongos y bacterias; se potencia con la vitamina E (alfa tocoferol) que contiene su semilla, favoreciendo su absorción en el organismo y su acción antioxidante.

Es ideal para problemas circulatorios: arteriosclerosis, prevención de infarto de miocardio y de trombosis arterial, dado su aporte en lecitina. Facilita la disolución de las grasas, evitando que éstas se depositen en las arterias. Previene la hipertensión arterial.

Mejora el metabolismo y la rigidez de las articulaciones.

Se recomienda en periodos de debilidad o anemia, dado su contenido en hierro.

Es de suave acción laxante y protector de la flora intestinal.

Es mineralizante y energético; se recomienda para períodos de convalecencia, grandes exigencias físicas, prácticas deportivas actividad intelectual y mental.

Se recomienda para tratar las irregularidades menstruales.

Información nutricional de las semillas de sésamo (por 100 gr. crudos): 598 calorías - 20 gr. de proteínas - 58 gr. de grasas insaturadas - 670 mg. de calcio - 10 mg. de hierro - 5 mg. de zinc.