Notas sobre el AUTOMOVIL

La dirección: seguridad en la conducción

La mayor causa de accidentes está comprobado que responde a fallas humanas. Pero también hay que tener en cuenta que solemos aplicar nuestra capacidad de improvisación en lugar de una cuidadosa técnica; también nuestra negligencia y descuido contribuyen a la preponderancia de las causas humanas en los accidentes.

Es obvio lo prioritario que resulta el cuidado del sistema de dirección. Las fallas se presentan en forma progresiva, por lo que causan un acostumbramiento de aceptar como normal los ruidos (no “oírlos”). Esos ruidos son posibles de percibir, y en caso de percibirlos, lo mejor es recurrir al mecánico antes de que se produzca tal acostumbramiento.

Algunas piezas, con el tiempo, sufren desgaste y producen en el mecanismo el juego libre que origina el incremento del movimiento libre del volante, ocasionando inestabilidad de marcha. Las piezas desgastadas son fácilmente reemplazables, volviendo el mecanismo a su condición original.

Puede controlarse el juego libre de la dirección moviendo alternativamente el volante a izquierda y derecha mientras se mira la rueda (parado al costado del coche) sin que el movimiento alcance a moverla; si al juego libre que nota se lo considera excesivo, lo mejor será consultar al mecánico de confianza.