EDUCACION

“¿Rebaño o Singular?”

por la  Prof. Stella Maris Delgado – Maestra Normal Nacional (*)

Los medios de información y comunicación irrumpen en los hogares, sin preguntar, sin pedir permiso, imponen, mediante un bombardeo constante, modelos y formas de vida. Las imágenes son permanentes y apuntan cada vez más a las etapas de la vida en la cual el ser humano es más vulnerable a las fantasías ofrecidas por la publicidad.

¿Cuáles son esas etapas? La niñez y la adolescencia. Principalmente esta última, que está en plena búsqueda de su propio modelo y cada vez se amplía más, puesto que entran a más temprana edad y perduran hasta casi los treinta años. Esto es ampliamente exaltado y estimulado por la publicidad ya que así se amplía hasta lo impensable la franja de posibles consumidores.

La pantalla muestra el culto de lo estético, para ser aceptada, las adolescentes deberán ser todas altas, rubias, flacas, de cabello lacio y ojos claros.

La contextura de la mujer argentina dista bastante de esos modelos y todos lo sabemos, basta con observar la cola de entrada a una disco para ver que, pese a grandes esfuerzos y producción mediante, el 80% de las chicas argentinas tienen el cabello oscuro y con rulos, son de mediana estatura y con curvas pronunciadas especialmente en las caderas.

Tanta publicidad las convence que los hombres las prefieren como las modelos que muestran y las adolescentes que están en una edad que necesitan ser deseadas y admiradas no dudan en incluirse en ese contexto a cualquier precio.

Si esto todavía no las ha convencido, falta la prueba de fuego: ir a comprar ropa. Esto sí que resulta un doble esfuerzo.

Primero tener la posibilidad económica, en estos tiempos que corren, de acceder a ropa de marca como la que se muestra en televisión, que se pueda identificar como signo de status, de pertenencia a determinado grupo o de alta autoestima.

Segundo conseguir un talle que no sea como para una muñeca y que la vendedora con una mirada descalificadora diga “talle como para vos no tengo”.

¿Qué sucede cuando las dimensiones reales del cuerpo que nos tocó en suerte no coinciden con las que el mercado nos impone para ser bonitas, deseadas y ganadoras? Tenemos dos opciones: buscar lo que nunca vamos a tener y entrar en el túnel sin salida del consumo de cremas reductoras, dietas mágicas, diversas cirugías, lipoesculturas, aparatos de gimnasia que sin ningún sacrificio ofrecen reducir esos centímetros de más y que son solamente fantasías que juegan a satisfacer los deseos que a priori han creado en nuestros cerebros, o elaborar un modelo propio.

¿Qué sucede cuando las dimensiones reales del cuerpo que nos tocó en suerte no coinciden con las que el mercado nos impone para ser deseadas y deseados?

¿Cómo se logra esto último? Con una real educación para transformarnos en consumidores críticos, reflexivos e inteligentes.

La Escuela Nº 9 “Benito Juárez” del D.E. 17, ubicada en Benito Juárez y Baigorria (Villa Devoto), tiene en cuenta la necesidad de una educación integral en sus alumnos de 6º y 7º año; es por esto que desde el Área de Educación Tecnológica, brinda un Proyecto de “Educación para el Consumo”, iniciando así a los adolescentes en temáticas relacionadas con el cuidado de la salud tanto física como mental.

Primero y antes que nada revalorizamos la importancia de quererse y aceptarse, para que otros también nos quieran y nos acepten como somos.

Reflexionan sobre la singularización de la persona como ser único e irrepetible, especial, lo que quiere decir que no es parte de un rebaño, por lo tanto no sirve la receta o el instructivo para ser todos iguales.

Cada uno de nosotros tiene diferente información genética que es lo que hace diferentes hasta a los hermanos gemelos.

Los cultores de lo estético, los diseñadores de indumentaria y los fabricantes de ropa deberían comprender que hay medidas ergonométricas, es decir patrones de medidas para cada país de acuerdo con la contextura física de sus habitantes, y no adaptar las medidas de otras latitudes a nuestros jóvenes, llevándolos a consumir con avidez otro rubro como son los alimentos diet, bajas calorías, desgrasados o a medicamentos peligrosos para la salud.

La historia de la estética corporal es la historia de la humanidad, hasta tal punto que si nos remontamos a través de ella encontraremos diversos modelos totalmente distintos y que respondían a distintos ideales de belleza.

En la sociedad de consumo actual, la fisonomía impuesta responde a demostrar que pertenecemos a determinada clase social, pero realmente responde a la necesidad de vender productos, de condicionarnos como consumidores a una carrera desenfrenada y a una competencia voraz por alcanzar el status ansiado.

El niño y el adolescente pueden actuar y pueden hacerlo bien, si tienen la educación necesaria, objetiva, independiente y práctica, que le permita defender su salud, seguridad y presupuesto basándose en sus derechos de consumidor.

El área de Educación Tecnológica pretende aportar a la formación de los futuros ciudadanos y ciudadanas la posibilidad de discernir con criterios de valoración propios lo realmente válido, lo que trasciende en el tiempo de forma inalterable: su ser, lo que lleva adentro como persona, su singularidad que lo hace único, irrepetible y que es lo más bello y profundo que tiene el ser humano para enfrentar esta difícil “tarea” de vivir todos los días.

En este sentido, la enseñanza de la tecnología implica conocimiento de la realidad y de los productos culturales e incentivo de la capacidad de intervención.   `

(*) La Prof. Stella Maris Delgado es Maestra especializada en Informática; también es Técnica Superior en Conducción y Administración Educativa, y Profesora de Educación Tecnológica en la Escuela nº 9 “Benito Juárez” y Escuela nº 16 “Padre Nores”, D.E.17. Recibió el “Premio Paulo Freire’98” a la Maestra del Año, por el “Proyecto escolar sobre el consumo reflexivo en los niños de la Ciudad de Buenos Aires”