OBESIDAD

Peso Ideal-Posible-Saludable
           
versus Peso Deseado

Por el Dr. Daniel N. Leban CIDIOPTEN

Para empezar, el Dr. Leban quiere compartir con los lectores un diálogo que se dio en la consulta de una paciente (su nombre aquí fue cambiado), y que muy bien representa un error muy frecuente en el desarrollo del tratamiento, sobre todo de las mujeres: el de querer bajar más allá del Peso Posible y saludable (aún a haciendo peligrar todo lo conseguido hasta el momento con gran esfuerzo). Un diálogo del que se puede aprender mucho, gracias a las explicaciones brindadas por el especialista.

Dr.: –Hola, Silvia, cómo estás.

Silvia: –Muy bien.

Dr.: –Qué bien se te ve, totalmente cambiada.

Silvia: –Ya bajé 12 kg.

Dr.: –Comenzaste con 72 y ya estás en 60. Ya logramos el peso.

Silvia: –No, Doctor, todavía me falta, yo me veo bien cuando peso 55kg.

Dr.: –Pero ¿cuánto hace que estabas en ese peso?

Silvia: –Antes de casarme, o sea 14 años.

Dr.: –Pasó mucho tiempo, ya tuviste 2 hijos, este es tu peso ideal, el otro es un deseo.

Silvia: –Pero Doctor, yo quiero pesar menos; además tendría más margen por si después engordo.

Dr.: –Mirá, vos tenés que aceptar el peso que yo te propongo, dejá el ideal tuyo y preocupate por el peso saludable, que es el que está de acuerdo a tu edad, tus características genéticas, tu historia de vida, tus embarazos y tus pesos promedios de los últimos años.

Silvia: –Aceptar eso me cuesta mucho, no me encuentro satisfecha.

Dr.: –Tené en cuenta que el tiempo pasa y el cuerpo se va modificando, el ser humano normalmente aumenta de peso a través de los años y más todavía si tiene una predisposición genética o un medio ambiente que no colabora.

Silvia: –Es como si viviera perseguida por un peso fantasma que tuve muchos años atrás, y si no lo logro recuperar no me conformo.

Dr.: –En los tratamientos de sobrepeso u obesidad, debes aprender a disfrutar de lo que logras, aceptar con alegría esa nueva imagen que has conseguido con mucho esfuerzo y constancia. Un peso que podamos mantener estable a través del tiempo, va a permitir que tu organismo se mantenga saludable.

Llegar al peso de las tablas, no nos garantiza para nada la salud, si no lo podemos mantener, y es sabido que cuanto más bajamos es más dificultoso el mantenimiento.

Muchas veces, ese par de kilogramos que parece que nos falta bajar y no podemos conseguir, es el que echa por tierra todo lo logrado, porque el ver que no llegamos nos desanima y abandonamos, sin darnos cuenta todo el sacrificio que desperdiciamos. Volvemos a engordar tal vez más que antes, y no por el famoso rebote que muchos opinan, sino que es volver a comer con ganas mucho de lo que nos habían prohibido, porque no hemos completado el tratamiento.

Y otra vez el desánimo, nos volvemos a enfrentar a la dificultad de retomar un nuevo tratamiento y con más dificultades, porque el organismo va generando nuevas resistencias para adelgazar y se van pasando las oportunidades.

Hagamos caso a los consejos del profesional, aceptemos el ritmo de descenso de cada uno, y tratemos de consensuar un peso que podamos mantener a través del tiempo, pues es mucho más saludable que una obesidad en sube y baja, y nos va a dar muchas satisfacciones.

La salud es la joya más preciada que tenemos, y debemos cuidarla, mantenerla o recuperarla si es necesario.

Con los tratamientos serios quizá se demoren un poco más los resultados, pero son más duraderos, a diferencia de los tratamientos mágicos, que son rápidos pero efímeros, se diluyen en poco tiempo y van minando las ganas de iniciar otros.

Por favor, vamos a darle a la obesidad, como enfermedad, la importancia que merece.

Pensemos que “si muchos obesos lo han logrado… ¿por qué no puedo yo?”

Silvia: –Doctor, tiene razón. Este es el peso que de ahora en más voy a tratar de mantener y aprender a disfrutar.   `